Pasticho de Berenjena

Ingredientes:
12 raciones de 200 gramos c/u.
5 Berenjenas
1 ½ taza carne (pulpa negra)
¾ taza queso blanco rallado
5 Tomates medianos
2 Cebollas medianas
1 ½ taza pimentón
1 ¾ taza de zanahoria rallada
12 cucharadas de leche en polvo completa
3 cucharadas de harina de trigo
3 cucharadas de margarina
3 cucharadas de aceite
Hojas de laurel al gusto
Una pizca de nuez moscada
3 dientes de ajo
Orégano en rama al gusto
Sal al gusto


Preparación:
Recuerde lavar muy bien sus manos antes de comenzar cualquier preparación de comida.
Tenga a la mano todos los ingredientes y utensilios a emplear.
Lave la berenjena, pele dejando restos de concha y córtela a lo largo en lonjas.
Coloque una olla con agua y sal a hervir, una vez hirviendo agregue las berenjenas y deje cocinar hasta que ablande. Retire del fuego, cuele, exprima y deje enfriar.
En un molde engrasado coloque capa de crema bechamel, rebanadas de berenjena, salsa de carne, alternando capas hasta terminar con crema bechamel, espolvoree la superficie con el queso rallado.
Coloque al horno a gratinar.


Salsa bechamel:
Licúe la leche en polvo en 3 tazas de agua junto con la ½ cebolla.
Monte una olla al fuego, coloque la margarina a derretir, incorpore poco a poco la harina de trigo, remueva hasta que quede todo uniforme, agregue la leche licuada, la nuez moscada y sal al gusto, mueva constantemente con la ayuda de un batidor hasta que espese, retire del fuego.

Salsa de carne:
Licúe los tomates y ½ cebolla con una taza de agua (reserve media cebolla para la crema bechamel).
En una olla sofría con aceite el ajo triturado y la carne hasta que dore, agregue los vegetales licuados, la zanahoria rallada, las hojas de laurel, el orégano y sal al gusto, deje cocinar hasta que la salsa espese.

Recuerde:

Al comprar la berenjena asegúrese que no presente pequeños orificios en su superficie, ya que éstos representan la existencia de insectos en su interior.
Para que no se oscurezcan las berenjenas después de peladas, manténgalas sumergidas en agua con sal.

El tipo de queso rallado que se añada variará el sabor final de la preparación; utilice el queso de su gusto.
Esta preparación se puede congelar por una semana, en envase plástico bien tapado, manteniendo todas sus características organolépticas (color, sabor, olor, etc)